
Hay relojes que marcan horas. Y hay relojes que marcan historia. En Bogotá, bajo el domo del Planetario, Bulova hizo algo más que presentar una pieza: abrió una ventana al universo. El nuevo Lunar Pilot con esfera de Timascus, inspirado en la misión Apolo 15, aterrizó oficialmente en Colombia en un evento que combinó ciencia, arte y alta estética, como solo una marca con legado astronómico puede hacerlo.
Por: Redacción Es Lo Mazzz
Si de algo se encargó de dejar claro Bulova con este lanzamiento es que la precisión no solo se mide en segundos, sino en decisiones que: el Lunar Pilot es un homenaje al reloj que acompañó a los astronautas cuando pisaron la Luna. Hoy, renace con un diseño que fusiona artesanía contemporánea y tecnología avanzada, recordándonos que el tiempo es, ante todo, una experiencia.

Bulova y una noche donde la relojería orbitó hacia el arte
El escenario fue digno de una crónica galáctica: proyecciones cósmicas, contenido audiovisual que narró la historia de Bulova en la exploración espacial y una atmósfera que hizo sentir a los asistentes como pasajeros de un viaje interplanetario.

El artista brasileño Thiago Rosinhole presentó Budii, una obra que reflexiona sobre la conexión entre tiempo, universo y tecnología—una triada que define la filosofía de Bulova. Un diálogo visual con las estrellas.


Gastronomía futurista y emociones en órbita
Y si el tiempo es relativo, la cena también lo fue. Dirigida por los Kitchen Brothers, la propuesta culinaria molecular se inspiró en el viaje espacial, transformando la velada en una experiencia sensorial que oscilaba entre ciencia y poesía. Porque Bulova no celebra lanzamientos, celebra atmósferas.
El cierre fue íntimo y emocional: Juan Felipe Samper, vocalista de Sin Ánimo de Lucro, interpretó un repertorio dentro del domo, dejando a los asistentes suspendidos entre la acústica celestial y el latido de la Tierra.

Bulova: el legado que viaja entre pasado y futuro
Con el Lunar Pilot, Bulova reafirma su posición no solo como referente de precisión, sino como guardiana del tiempo que cambia el curso de la humanidad. Este lanzamiento en Bogotá, ciudad famosa por estar miles de metros mas cerca de las estrellas, simboliza la evolución de la relojería que nace del rigor científico, se expresa con diseño y vive en quienes entienden que llevar un Bulova no es una elección estética, es una declaración.

Porque hay piezas que se compran. Y hay piezas que se heredan. El Lunar Pilot pertenece a la segunda categoría.