Cuando Babasonicos estrenan un álbum, la industria se acomoda, contiene el aliento y espera el siguiente movimiento de una banda que, desde hace más de tres décadas, ha hecho del desconcierto una forma de belleza. Ahora, con Cuerpos Vol. 1, el grupo argentino vuelve a irrumpir en la escena con una propuesta que desafía categorías, incomoda a los algoritmos y devuelve a la música el lujo del misterio.
Por: Redacción Es Lo Mazzz
El disco, disponible ya en todas las plataformas digitales, es una obra que se abre como un manifiesto: nueve canciones concebidas en el borde, entre lo que se sostiene y lo que se derrumba, en ese espacio donde Babasónicos ha construido históricamente su trinchera creativa.
Andy Fogwill, quien acompaña este lanzamiento con un texto que funciona casi como un ensayo curatorial, lo resume con precisión: aquí la banda “encuentra una nueva música y poesía como forma y posición estética”. Basta escuchar unos segundos para entenderlo: melodías que parecen quebrarse y recomponerse al mismo tiempo, un lenguaje indócil, una puntuación que se desliza fuera de lo previsible. Todo vibra, todo muta, todo rehúye de la complacencia.
Bababsonicos estrenan producción: cuerpos que cantan, cuerpos que resisten
Cuerpos Vol. 1 explora la materia prima de lo humano: el deseo, el poder, la fragilidad, la piel que recuerda incluso cuando no queremos. Dárgelos juega con las mutaciones vocales como quien experimenta con espejos deformantes, creando reglas nuevas, casi secretas, para una poética que respira en su propio código.

Cada canción se comporta como un organismo vivo, que se deshace mientras se construye: del beat plástico de Tiempo Off a la sensualidad hirviente de Maracuyá, pasando por la ironía luminosa de Miau y la densidad emocional de Mercado Blue. Es un álbum pensado para escucharse con pausa, como si retomar el tiempo fuera, en sí mismo, un acto de resistencia.
Cuando Babasónicos estrenan un disco, no se limitan a sumar un título a su catálogo; expanden la noción de lo que puede ser la canción latinoamericana.
Su carrera ha sido un ejercicio continuo de desestabilización: llevar lo incómodo a la radio, convertir lo incorrecto en himno, transformar lo experimental en estética pop sin diluir su filo.
Lo prueban sus escenarios: del Luna Park al Teatro Colón, del Central Park al Palacio de los Deportes en México. Lo prueban sus nominaciones, sus sold outs, su vigencia intacta en un panorama que cambia a la velocidad de un scroll. Lo prueba, sobre todo, su capacidad de reinventarse sin abandonar la sofisticación que los distingue.
Babasónicos estrenan disco contra el futuro incómodo
Cuerpos Vol. 1 no es un oasis: es una respuesta. Es la forma en que una banda emblemática decide intervenir en un presente saturado, filtrado y sometido a la lógica de la inmediatez. El álbum propone una especie de “tiempo off”, un espacio sagrado donde la escucha vuelve a ser un acto íntimo, un pequeño lujo contemporáneo.

El futuro incierto no desaparece, pero aquí se vuelve más respirable. Más irónicamente esperanzador. Más humano.
Babasonicos estrenan un disco que se siente como una sacudida suave y elegante a un mundo que ha normalizado la prisa. Un recordatorio de que la música puede seguir siendo un lugar para pensar, para sentir, para renacer.
Si Cuerpos Vol. 1 es el comienzo, lo que viene promete ser aún más revelador.