Casi presenta “Si el Tiburón se Come el Cable”, su segundo álbum de larga duración, un proyecto que explora el espíritu del rock latinoamericano a través de una narrativa surrealista donde lo cotidiano se mezcla con lo fantástico.
Detrás del proyecto está el músico y multiinstrumentista bogotano Juan Antonio Carulla, quien construye aquí un universo creativo donde la música sirve para contar historias que parecen salir de una ciudad paralela. En ese territorio imaginario, los tiburones devoran cables de internet, los ratones recicladores protestan en la Plaza de Bolívar y los moteros pueden transformarse en murciélagos bajo la lluvia.
Por: Alvaro Emiliani, Director Editorial Es Lo Mazzz
Casi recupera el espíritu mestizo del rock latinoamericano
El punto de partida de Casi para este disco fue claro: reconectar con el carácter mestizo del rock latinoamericano de los años noventa.
Bandas como Aterciopelados, La Derecha, Superlitio o el sonido inicial de Juanes funcionan como referencia para una obra que no busca nostalgia, sino reinterpretar ese espíritu desde una mirada contemporánea.
El resultado es un álbum que mezcla cumbia, reggae, merengue, ska, dub, bolero, porro, vallenato, salsa y rock, creando una paleta sonora diversa que acompaña las historias que habitan el disco.

Un álbum lleno de personajes y relatos
En “Si el Tiburón se Come el Cable”, cada canción funciona como una pequeña escena dentro de esta ciudad fantástica.
“Cumbia Suicida” nace de un guayabo feroz de primero de enero y se convierte en un grito tropical cargado de ironía. “Murciélago” rinde homenaje a los domiciliarios de Quibdó que atraviesan tormentas como si fueran superhéroes urbanos.
El disco también incluye canciones como “Hapuc (Tu Idioma)”, que retrata la incertidumbre de una relación a distancia; “Estás Pintao”, un dub–ska crítico frente a las falsas cordialidades de la industria musical; y “Nadie Sabe Qué Pasó”, un vallenato que habla del desgaste del amor.
Otros momentos del álbum aparecen en “Yo También vi los Cerros Quemarse”, un bolero–dub marcado por los incendios en Bogotá, y en “¡Ay Ratón!”, un merengue mutante que convierte el oficio del reciclaje en un relato casi infantil.
Casi: una identidad musical sin fronteras
La música y las letras del álbum fueron compuestas por Juan Antonio Carulla, mientras que la producción estuvo a cargo de Antonio Urdaneta, con producción adicional, mezcla y masterización de Santiago Navas.
El proyecto también suma colaboraciones de músicos como Jhon López, Andrés Giraldo y Felipe Garay, quienes participaron en el proceso de grabación.

En el aspecto visual, el universo creativo del disco se completa con la portada de Ricardito 2.0, la escenografía diseñada por Ana María Londoño y Liliana Acosta, la tipografía de Helena Carulla y la diagramación de Nefie.
Casi sigue explorando nuevas formas dentro del rock
Desde su nacimiento en 2021, Casi se ha definido por su libertad creativa. El proyecto puede moverse entre la figura de cantautor, convertirse en una banda de rock o experimentar con ritmos tropicales sin perder coherencia.
Esa versatilidad se refleja en su discografía: Sombra y Garabato exploró la guitarra acústica, Nunca Nada Fue Peligrosose inclinó hacia el rock con influencias punk y grunge, y ahora “Si el Tiburón se Come el Cable” apuesta por una visión amplia del rock latinoamericano.
Con presentaciones en ciudades como Bogotá, Medellín, Cali, Pereira y Sogamoso, y reseñas en medios como Rolling Stone, Remezcla y 120dB, el proyecto continúa consolidando su lugar dentro de la escena independiente.
