Por: Alvaro Emiliani, Director Editorial Es Lo Mazzz
Bogotá ya no es solo una ciudad que recibe shows. Empieza a ser una ciudad donde ciertas cosas pasan primero. La llegada de Drumcode lo confirma sin necesidad de exagerar. Después de tres décadas marcando el pulso del techno, la plataforma liderada por Adam Beyer incluye a la capital colombiana dentro de su tour mundial 2026. No como un experimento. Como una decisión.

Durante años, Drumcode ha construido algo más que fiestas. Ha creado una forma de entender el techno: precisa, contundente, sin adornos innecesarios. Y ahora aterriza en una ciudad que lleva tiempo preparándose para esto.
Bogotá ha crecido en silencio dentro del circuito electrónico. Clubs, colectivos, audiencias más informadas. Todo eso que no siempre se ve, pero que se siente cuando llega un evento de este calibre.
Drumcode reúne en Bogotá a nombres que no suelen coincidir por casualidad
El line up habla por sí solo, pero lo interesante es cómo está armado. Un B2B entre Adam Beyer y Bart Skils que no necesita explicación para quienes siguen la escena. A eso se suman Kevin de Vries, Victor Ruiz y Linska.
No es un cartel para descubrir el género… es un cartel para quienes ya saben lo que buscan.
Drumcode en Chamorro City Hall: una experiencia más que un evento
La cita es el 12 de junio en Chamorro City Hall. El tipo de venue importa. No por estética, sino por lo que permite: una experiencia más directa, más inmersiva, donde la música no compite con nada más. En este tipo de noches, el tiempo se mide distinto. No por horas, sino por sets.

Drumcode y lo que cambia cuando una ciudad entra en el mapa
Londres, Miami, Buenos Aires, Mallorca. Bogotá ahora está en esa lista. Y eso no es solo un dato. Es una señal. Porque cuando una marca como Drumcode decide llegar por primera vez a un lugar, no está probando. Está reconociendo algo que ya existe.
Las entradas salen el 16 de abril. Se van a mover rápido. Pero más allá de eso, queda otra sensación. Más interesante.
La de estar presenciando un punto de quiebre pequeño, pero claro. Uno de esos momentos que después se recuerdan como el inicio de algo más grande.
Bogotá ya estaba lista. Solo hacía falta que alguien como Drumcode lo confirmara.