
Por: Alvaro Emiliani, Director Editorial Es Lo Mazzz
Hay proyectos que nacen en estudio… y otros que nacen en un lugar específico, en un momento que no se repite. Malos Modales pertenece a la segunda categoría. “Saqsayhuaman” no es solo una canción, es la traducción de una experiencia que tomó años en convertirse en sonido. Y eso se nota.
Malos Modales y el origen de una idea que no se olvidó
Todo empieza en Cusco. En una visita a la fortaleza de Saqsayhuaman que no se quedó como recuerdo turístico, sino como imagen persistente. Arquitectura monumental, neblina, silencio, una sensación difícil de explicar.
Años después, esa memoria vuelve. No como nostalgia, sino como impulso creativo. El resultado es este sencillo debut, donde Malos Modales construye algo más cercano a un paisaje que a una canción.
“Saqsayhuaman” no intenta encajar en un género. Se mueve entre el rock, el jazz fusión y la raíz andina sin pedir permiso. Hay ritmos afroperuanos, arreglos de vientos que remiten a escenas urbanas, charango, cantos de aves y capas sonoras que no están ahí para adornar, sino para construir una atmósfera. No es una suma de elementos, es mas bien una integración.
Malos Modales y la música como experiencia
Lo interesante del track es que no está pensado solo para escucharse. Está pensado para recorrerse.
La estructura no sigue una lógica lineal. Se mueve como una memoria, con cambios de intensidad, pausas y momentos donde la emoción toma el control. Eso lo acerca más a una pieza cinematográfica que a un sencillo tradicional.

Una banda construida desde la trayectoria
Detrás de Malos Modales hay músicos con recorrido. Nombres como Kiuge Hayashida, Felipe Greene y el charanguista Freddy Torrealba aportan capas distintas al proyecto.
Cada uno llega con un lenguaje propio, pero dentro de una dirección clara. No hay improvisación en el sentido caótico. Hay exploración con intención.
El proyecto liderado por José Enrique Luna Mendoza no responde a un solo lugar. Su formación atraviesa Lima, Nueva York, Chile y Cusco. Esa mezcla geográfica se traduce en el sonido. No como fusión forzada, sino como consecuencia natural de su recorrido. Ahí es donde Malos Modales cimienta su identidad.
Producción que sostiene la visión
El trabajo junto a Rustiklab Music y la dirección de Gonzalo Bolton permiten que la idea se materialice sin perder fuerza. La producción no busca pulir en exceso. Respeta las texturas, mantiene los contrastes y deja que la canción respire.

El lanzamiento en vivo en Thelonious confirma algo clave: la canción funciona más allá del formato grabado. En directo, la propuesta se expande. Gana cuerpo. Se vuelve más física. Eso habla de una composición que no depende de la postproducción para sostenerse.
Un debut que define una dirección
“Saqsayhuaman” no es una carta de presentación convencional. Es una declaración de principios. Malos Modales no está intentando entrar en una escena. Está proponiendo su propio espacio dentro de ella. Un lugar donde el jazz, el rock y la raíz latinoamericana no compiten, conviven.