Por: Alvaro Emiliani, Director Editorial Es Lo Mazzz
La cantautora colombiana Maria Mulata anuncia el lanzamiento de su nuevo sencillo “Bailar las penas”, disponible en plataformas digitales desde el 13 de febrero. La canción cuenta con la participación especial de la reconocida artista Marta Gómez, ganadora del Latin Grammy y referente de la canción latinoamericana contemporánea.
El tema hace parte del universo conceptual de su próximo trabajo discográfico Etérea y Terrenal, un proyecto que explora la emoción como territorio espiritual y corporal.
Maria Mulata convierte la tristeza en danza
“Bailar las penas” nace de una necesidad profunda: devolverle su lugar a emociones que aprendimos a reprimir. En una cultura que exige fortaleza constante y bienestar permanente, Maria Mulata propone lo contrario: permitirnos sentir la tristeza para poder transformarla.
La canción sugiere que la danza puede ser un acto de catarsis. Mover el cuerpo para atravesar la emoción, y atravesarla para resignificarla. No se trata de negar el dolor, sino de escucharlo.
Maria Mulata y Marta Gómez
En esta colaboración, la voz de Marta Gómez se integra con delicadeza, creando un diálogo cálido y cercano. El resultado es un encuentro artístico donde ambas intérpretes abrazan la vulnerabilidad desde la ternura.
Musicalmente, la obra fusiona el candombe y el sexteto palenquero, entrelazados con beats orgánicos y elementos electrónicos. Esta mezcla construye un sonido fresco dentro del nuevo folclor latinoamericano, reafirmando la identidad sonora de Maria Mulata.

El nuevo capítulo artístico de Maria Mulata
El lanzamiento continúa el camino iniciado por los sencillos “Etérea y Terrenal” y “Manjar de amor”, donde la artista profundiza en el vínculo entre lo cotidiano y lo sagrado.
Tras una gira internacional que la llevó a escenarios en Rusia y con una próxima gira europea en preparación, Maria Mulata consolida su lugar dentro de la música de raíz contemporánea latinoamericana.
Con “Bailar las penas”, la artista reafirma una propuesta donde lo femenino, lo espiritual y lo cotidiano se entrelazan, invitando a escuchar la tristeza no como ruptura, sino como transformación.