Por: Alvaro Emiliani, Director Editorial Es Lo Mazzz
La industria musical lleva años repitiendo la misma lógica: lo nuevo vende, lo joven posiciona, lo demás queda en pausa. Wiccan Play Blues aparece justo donde esa narrativa empieza a romperse. El sello, creado por Dada Memphis, no propone una tendencia. Señala algo que ya existía: una generación de artistas con trayectoria, oficio y voz propia que no encontraba espacio dentro del sistema.

Wiccan Play Blues como respuesta a una ausencia
El proyecto nace en 2026 con un enfoque claro: visibilizar a mujeres mayores de 40 dentro de la música de raíces americanas. No como nicho, sino como parte activa de la escena.
Rock, blues y soul en castellano, con una base que no intenta parecer otra cosa. La propuesta no se construye desde la nostalgia, sino desde la experiencia. Ahí está el punto. No se trata de recuperar carreras sino de de darles continuidad.
Un propósito claro: No es un catálogo pensado para encajar, es un catálogo que define.
Desde el propio discurso del sello, la idea es directa: el público está buscando verdad. Y esa verdad no suele ser perfecta ni pulida. Tiene historia, errores y sobre todo recorrido. Ese enfoque redefine el valor de la música que producen. No se mide por tendencia, sino por contenido.
El roster actual de Wiccan Play Blues no es amplio, pero sí representativo. Dada Memphis lidera el proyecto con una trayectoria que mezcla música y gestión cultural.

A su lado, artistas como Rut Guerrero trabajan desde el blues y el soul con una interpretación que no necesita filtros.

Desde Chile, Iradya amplía el alcance del sello hacia una red internacional. Y Mammy Blue introduce una mezcla entre cabaret, rock y narrativa escénica que refuerza el carácter multidisciplinar del proyecto.

Más que un sello, una postura
Wiccan Play Blues no se presenta como una alternativa suave dentro de la industria. Su discurso es más frontal. Habla de edadismo, de invisibilización, en si de espacios que históricamente han sido limitados. Y desde ahí construye.
El lema que acompaña el proyecto lo resume bien: no son artistas emergentes, son artistas en pleno desarrollo creativo.
Wiccan Play Blues mira hacia adelante
El proyecto no se queda en el lanzamiento de música. Ya plantea iniciativas como el festival We Can Play Plus, pensado para consolidar una plataforma internacional donde estas artistas tengan visibilidad sostenida. No es solo exposición. Es estructura.

Lo que propone Wiccan Play Blues no es una idea futura. Ya está en marcha. Con pocas artistas, pero con una dirección clara, el sello empieza a ocupar un espacio que no estaba vacío, pero sí desatendido. Y en ese movimiento, donde la experiencia vuelve a tener peso, aparece una conversación que la industria no puede seguir evitando.